Una Maquina de Suicidio?

Los fanáticos del programa de televisión animado “Futurama” recordarán la presencia de “puestos de suicidio” a lo largo de la serie, ofreciendo a los usuarios, entre otras opciones, una forma “rápida e indolora” de terminar con sus vidas.

Ahora existe un aparato similar en el mundo real, y seguramente encontrará resistencia dentro y fuera del mundo médico.

Pocos días después de que los legisladores en Victoria, Australia, votaron para legalizar la eutanasia, el doctor Philip Nitschke, apodado el “Elon Musk del suicidio asistido”, introdujo una controvertida máquina que ayuda a los usuarios a suicidarse con solo presionar un botón.

El Sarco, desarrollado por la organización de Nitschke, Exit International, es una cámara en forma de vaina que se adapta cómodamente a una persona dentro.

Cuando los usuarios están listos para morir, presionan un botón, lo que hace que la cámara se “llene de nitrógeno líquido para reducir el nivel de oxígeno a aproximadamente un 5 por ciento”.

Los usuarios pierden el conocimiento en un minuto. Una vez que están muertos, la cápsula se puede utilizar como ataúd, mientras que la base se puede reutilizar.

The Sarco, developed by Nitschke’s organization, Exit International, is a pod-shaped chamber that comfortably fits one person inside. When users are ready to die, they press a button, which causes the chamber to "fill up with liquid nitrogen to bring the oxygen level down to about 5 percent." Users lose consciousness within a minute. Once they're dead, the capsule can be used as a coffin, while the base can be reused.

Nitschke es un firme defensor de la eutanasia legal y cree que cualquier persona mayor de 70 años debería tener derecho a buscar el suicidio asistido.

Sin embargo, tiene cuidado de afirmar que cualquier persona racional debería poder elegir morir.

Nitschke is a staunch advocate of legal euthanasia and believes anyone over the age of 70 should have the right to seek out assisted suicide. However, he's careful to assert that any <em>rational</em> person should be able to make the choice to die.

Antes de obtener la luz verde para usar su dispositivo, Nitschke dice que las personas necesitarán completar un cuestionario de salud mental en línea.

Tendrán que pasarlo para obtener el código de acceso de cuatro dígitos en la máquina.

The Sarco was also designed to be 3D printed. The blueprints will be made available on the internet for free, meaning it can be used anywhere in the world. Suicide clinics in Sweden are already interested in the machine.

El Sarco también fue diseñado para ser impreso en 3D. Los planos estarán disponibles en Internet de forma gratuita, lo que significa que se pueden usar en cualquier parte del mundo.

Las clínicas de suicidios en Suecia ya están interesadas en la máquina.

¿Cuáles son sus pensamientos sobre esta máquina suicida? ¿Las personas tienen derecho a terminar sus vidas cuando lo desean, o es realmente una mala idea? Asegúrese de sonar en los comentarios.

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